Familias
divinas...
—Buenos
días. Están escuchando Radio Almenara, desde la 101.1 FM. Hoy analizaremos
junto con el profesor Mateo, experto agrónomo, la crisis agrícola que está
atravesando nuestro país. díganos, profesor, ¿cuáles
son los primeros daños producidos por esta crisis?
—Bueno,
el problema que se nos plantea no es nada fácil. El equipo de investigación que
dirijo ha comprobado que hace varios meses que los agricultores han plantado ya
sus cultivos pero los resultados no aparecen. Muchos de ellos incluso han
cultivado varias veces la misma cantidad de semillas, hecho que les llevó,
claro está, a la quiebra. La policía nos ha informado de que el número de
suicidas ha aumentado considerablemente. Gente cuya única fuente de ingresos
era el campo se ha visto obligada a buscar otro medio para sobrevivir. Los
comerciantes reclaman la intervención del Estado para solucionar este problema
pero desde el gobierno la respuesta tarda en llegar. Esta situación,
insostenible por mucho tiempo, ha incrementado el número de parados en las
regiones donde la agricultura es la principal fuente de riquezas y muchos
sacerdotes se quejan de la escasez de ofrendas que se han llevado a cabo estos
últimos meses.
—Exactamente.
Esta misma mañana, desde los santuarios de Deméter se
ha hecho un llamamiento a la población para que rece por la mejora de la
situación de la agricultura, la principal actividad económica de nuestro país.
Lejos están las imágenes de los campos sembrados de cereales, los árboles
llenos de frutas a punto de ser recogidas.. Estamos ya en plena temporada de
recolecta y no tenemos recursos ni siquiera para abastecer las necesidades de
la población autóctona, mucho menos para poder comerciar y pagar las deudas que
nuestro país tiene con los vecinos.
—El
equipo de investigación que dirijo ha llegado, después de largas búsquedas, a
la causa de este problema que atravesamos. Hemos
relacionado el comienzo de esta crisis con la historia de dos mujeres, la gran
diosa Deméter y su hija Perséfone,
por muy extraño que les parezca.
Parece
ser que ellas vivían entre las montañas, en el norte del país, en una pequeña
cabaña. Un día la joven salió del bosque y nunca más volvió. Su madre la lleva buscando desde entonces,
vagando por todo el país pero sin ningún resultado. La diosa está, como podrán
comprender, muy furiosa, y su enfado lo hemos pagado los de siempre, los
mortales. durante los primeros meses se le han hecho ofrendas para aplacar su
ira pero todos los esfuerzos han sido en vano. Solo después del regreso de Perséfone podremos respirar tranquilos. Hemos averiguado,
por fuentes que han querido mantener el anonimato, que el responsable de la
desaparición de la bella Perséfone es el temido dios
de las tinieblas, Hades, el que guarda las almas para toda la eternidad, be
sobra es sabido que aquel que entra en el mundo de los muertos no tiene
escapatoria y tiene que permanecer vagando para siempre. Solamente Heracles es
capaz de burlar la vigilancia del viejo Cerbero, y ningún otro mortal se atreve
a hacerlo.
Aun siendo el dios de la oscuridad, y viviendo rodeado
de espíritus, ni siquiera Hades puede resistirse a los encantos de la hermosa
Afrodita, diosa del amor, puesto que se ha enamorado de la hija de Deméter, Perséfone. En su carro
subió hasta la tierra el día en que la muchacha se encontraba sola, sin la
protección de su madre y la raptó, llevándosela hasta su reino. Pero lo más
sorprendente es que parece ser que el propio dios del trueno dio su
consentimiento a su hermano Hades para que raptora a Perséfone,
no olvidemos que la joven es hija del padre de los dioses...
Todos
conocemos las historias que cuentan nuestros abuelos sobre cómo llegó Hades a
reinar en el mundo oscuro de los muertos. Zeus, Poseidón y él se repartieron el
mundo después de vencer a su padre pero a Hades le tocó la peor parte. Nunca
estuvo contento con su suerte y siempre se sintió muy solo, con los espíritus y
con el guardián de las tres cabezas. Por eso raptó a Perséfone.
Pero al complicarse las cosas por la ausencia de Deméter
que partió en busca de su hija, muchos dioses han visto disminuir sus ofrendas,
puesto que los campesinos ya no tienen nada que ofrecerles, con dificultades
pueden alimentarse ellos mismos. El gran Zeus, ante las quejas de los olímpicos
tuvo que intervenir de nuevo y obligar a su hermano a devolver a Perséfone a la tierra.
Pero
la bella muchacha no puede partir definitivamente del Hades, ya que mientras
estaba en el mundo de las tinieblas incumplió las reglas de allí y comió algo
de fruta, así que tendrá que volver. Durante seis meses estará junto con el que
será su esposo y el resto del año, con su madre. No contenta con la solución
que el dios Zeus encontró para el conflicto, Deméter amenazó con mantener la
tierra sin producción durante los meses en los que su hija permanece con Hades.
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¿Entonces,
profesor, según usted esta es la causa de la crisis agrícola que |
estamos atravesando en estos momentos? ¿Llegó a esta conclusión
después de las investigaciones que hizo?
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Si,
estoy convencido de que esta es la causa y además tengo pruebas de |
ello, la mayoría de ellas, evidentemente, confidenciales. A partir de ahora Perséfone
deberá ser reconocida como señora del hades, a la que habrá que honrar igual que
a su marido. Esperemos que así se le pueda pasar el enfado a Hades y pueda
reconciliarse con su suegra... aunque ya se sabe que las relaciones entre los
dioses del Olimpo no son nada amigables. Tenemos razones de sobra para pensar
que aunque tienen el mismo físico que los mortales, los dioses no tienen los
mismos valores y tampoco las mismas cualidades.
—Bueno,
aquí acaba nuestro programa de hoy, junto con el profesor Mateo, en directo
desde Almenara. Les agradecemos su atención y no olviden hacer las ofrendas que
les sean posibles para sosegar un poco el mal genio de la diosa Deméter.