Obras ::Bacantes

Bacantes

Eurípides

Dioniso abre la tragedia anunciando su propósito de castigar a Penteo y a su familia por haber despreciado su divinidad. Para ello ha sacado de sus hogares a las mujeres de Tebas, llevándolas en báquico delirio al monte Citerón. Penteo, enfurecido antes tales sucesos e irritado por el nuevo culto, ordena apresar a algunas de la bacantes y encadenar al mismo dios, quien no opone resistencia. Penteo niega la divinidad de Dioniso, pero el dios provoca un terremoto y derriba la mansión real. Persuade además a Penteo de que se haga espía de los ritos de las mujeres vistiéndose como tal. El dios no ha hecho más que tenderle una trampa a Penteo, que acaba siendo descuartizado en el Citerón por la bacantes, encabezadas por su propia madre Ágave.