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"Clunia", Peñalba de Castro
Sobre una extensión de casi 100 Has. se ha excavado hasta
la fecha una mínima parte de lo que fue la ciudad en época
romana. Antes de 1915 el yacimiento sirvió
como cantera para las construcciones de los pueblos cercanos. Las
excavaciones sistemáticas comenzaron a partir de ese año,
pero pronto se abandonaron al creer que se había agotado
el yacimiento lo que dio pie a una nueva fase de expolio y destrucción
de la ciudad. En 1931 se declaró a Clunia
Monumento Nacional y conoció, bajo la dirección del
profesor Blas Taracena el descubrimiento de varias viviendas nobles,
entre las que destaca la llamada casa Taracena. Con la Guerra Civil
volvieron a interrumpirse las excavaciones, hasta que el Profesor
Pedro de Palol en 1958 se hizo cargo de las mismas,
dando comienzo una fructífera etapa que se prolongó
hasta 1995 en que toma el relevo un nuevo equipo
encabezado por el arquitecto Miguel A. de la Iglesia y el arqueólogo
Francisco Tuset, redactores del Plan Director de la Ciudad.
Monumentos más importantes
A la entrada de la ciudad romana pueden verse los restos del gran teatro. En la parte alta se aprecian los restos de lo que fue un
foro monumental porticado de 160 por 115 metros, flanqueado por
"tabernae" o tiendas, con una gran basílica a los
pies y un templo, posiblemente en honor de Júpiter, en su
cabecera. Muy cerca se encuentra la casa Taracena, en la que se
conservan espléndidos mosaicos. Se han comenzado a excavar
otras tres casas, pero no está completado su estudio. También
se han encontrado tres complejos termales: las Pequeñas termas
del foro, Los Arcos I y Los Arcos II.
El Teatro
Al borde de la meseta de las ruinas de la ciudad romana de Clunia,
aparece el teatro. Un viejo camino vecinal, convertido hoy en carretera,
circunda las graderías del mismo. Se encuentra en estos momentos
en fase de excavación arqueológica, para documentar
adecuadamente la estructura y características de todo su
espacio escénico.
Para más información: http://www.cluniasulpicia.org
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