Eunuchus / El eunuco
Estrenada el 161 a. C.
En su prólogo, un actor expone los antecedentes de esta comedia: "La obra que vamos a representar hoy, el 'Eunuco' de Menandro, después de que la compraron los ediles, su rival tuvo la facultad de verla representar. La representación comenzó en presencia de las autoridades. Él gritó: 'es un ladrón, no un poeta, quien ha presentado la obra, pero no ha podido dar el cambiazo; existe un Adulador, una antigua pieza de Nevio y de Plauto, de donde se han tomado los personajes del parásito y del soldado'. Si esto es una falta, el poeta ha faltado por inadvertencia y sin pretender cometer un robo. Vosotros vais a poder juzgar si esto es así... Existe en Menandro un Adulador, en donde figuran un adulador parásito y un soldado fanfarrón. El autor no niega que ha trasladado estos personajes de la obra griega a su Eunuco, pero niega que él haya sabido que antes que él habían sido tratadas en latín estas comedias".
En la primera escena del acto primero, Parmenión, el criado complaciente, dice al joven Fedria, amante de la cortesana Thais: "No añadas más inconvenientes a los que ya trae consigo el amor y aguanta bien esos que tiene".
Thais, en efecto, tiene otro amante, Trasón, soldado fanfarrón, émulo del Miles Gloriosas de Plauto.
El soldado regala a Thais una joven huérfana, Panfila, que durante mucho tiempo había pasado por hermana de Thais y después había sido vendida.
Thais expone prolijamente a Fedria su delicada situación: "Mi madre era de Samos; habitaba en Rodas... Allí... un mercader regaló a mi madre una niña muy pequeña robada de aquí, del Ática... No sabemos con certeza si era o no ciudadana. Ella decía por sí misma el nombre de su madre y el de su padre... El mercader añadía: él había sabido por los piratas a los que se la había comprado que había sido robada en Sunión... Mi madre... se puso con empeño a enseñarle todas las cosas y a criarla como si hubiera sido su hija. La mayoría pensaba que era mi hermana. Yo he venido aquí con un extranjero, el único hombre con el que mantuve allí relaciones y que me ha dejado todo cuanto aquí poseo... Mi madre murió allí recientemente. Tenía un hermano, que amaba demasiado el dinero,... que puso a la venta a esta joven... Por una feliz casualidad mi amigo se encontraba allí; la compró para regalármela, sin saber nada de esto... Al darse cuenta de que yo mantenía relaciones contigo, imagina pretextos para no dármela... Tengo muchas razones para querer conseguirla: en primer lugar porque ella ha pasado por ser mi hermana y, después, para devolvérsela a los suyos. Estoy sola; no tengo aquí a nadie, ni amigo ni pariente... Aspiro a granjearme amigos con mis favores. Ayúdame... Durante unos cuantos días deja a este hombre ocupar el primer puesto junto a mí..."
Fedria accede y, para no ser menos que Trasón, su rival, regala a Thais un eunuco, llamado Doro; dice a Thais: "Tú has dicho que querías un eunuco, porque sólo las reinas los tienen a su servicio: yo te he encontrado uno..."
Cede durante dos días su puesto de amante a Trasón. Thais se sacrifica, por conseguir a Panfila.
El siervo Parmenión presenta a un curioso personaje: "He aquí a Gnatón, el parásito del soldado; lleva con él a la joven como regalo para nuestra vecina".
Gnatón hace la apología del parásito ideal: "Hoy... me he encontrado con un individuo... que se había gastado en comilonas los bienes que le dejó su padre... Lo veo desaseado, flaco, derrotado, cubierto de harapos y de años... ¿Qué te pasa, pedazo de vago? Le dije... ¿Has perdido la razón juntamente con tu hacienda? ¿No me ves a mí, que he nacido de tu misma condición social? ¡Qué color, qué lustre, qué vestido, qué aspecto físico tengo! Lo tengo todo y no poseo nada: a pesar de que no tengo nada, nada me falta"...
Me contesta: "En cambio yo, mísero de mí, ni puedo ser gracioso, ni soportar los golpes".
"Yo le dije: "¿Qué me dices? ¿Crees acaso que ahora se consigue algo con estos medios?... En otros tiempos existió para el gremio de los parásitos esta manera de ganarse la vida... Pero éste es un nuevo sistema de cazar incautos; hasta cierto punto, yo he sido el primero que descubrió este método. Hay cierta clase de individuos, que quieren ser los primeros en todo y no lo son; yo los sigo a todas partes; no me propongo que ellos se rían de mí, sino reírme yo de ellos y, al mismo tiempo, admiro sus rasgos de ingenio. Digan lo que digan, yo los alabo; si, acto seguido, dicen lo contrario, los alabo también. ¿Dice uno que no? Digo que no ¿Dice que sí? Digo que sí; en resumen, me he propuesto asentir a todo. Esta forma de ganarse la vida es ahora más productiva.
Entretanto, mientras hablábamos de tales cosas, llegamos al mercado. Todos los vendedores... acuden alborozados a mi encuentro. Me saludan, me invitan a cenar: me felicitan por mi llegada.
Cuando aquel pobre muerto de hambre ve que soy objeto de tanto honor, que me gano tan fácilmente la vida, el pobre hombre comienza a suplicarme que le fuera permitido aprender de mí tal sistema. Le ordené que me siguiera a todas partes. Si es posible, lo mismo que las doctrinas de los filósofos tienen nombres derivados de los de los propios filósofos, quiero que los parásitos se llamen también discípulos de Gnatón".
Al ver a Panfila, Querea, hermano menor de Fedria, se enamora perdidamente de ella. Para poder establecer contacto con la joven, por consejo del astuto Parmenión, se disfraza del eunuco que Fedria ha prometido a Thais. Su juventud y su rostro imberbe facilitan la suplantación. Entra en casa de Thais y, por la noche, llega al dormitorio de Panfila, la viola y, asustado por las consecuencias de su fechoría, sale huyendo. Thais hace llamar a Cremes, joven ateniense. Éste se extraña del interés que muestra Thais por hablar con él y por sonsacarle ciertos datos: "Me pregunta desde hace cuánto tiempo murieron mi padre y mi madre. Yo le dije, desde hace mucho tiempo. Si tenía yo un campo en Sunión y a qué distancia del mar... Si yo había tenido una hermana joven que había desaparecido de allí; si ella tenía a alguien con ella; qué llevaba consigo cuando desapareció; si alguien podía reconocerla. ¿Por qué este cuestionario?"
Thais revela a Cremes que la hermana de éste, Panfila, se halla en su casa.
Sorprendidos en este coloquio por Trasón, éste los acusa de entenderse y han de aguantar una inmerecida escena de celos. Después, Pitias, esclavo de Thais, informa a Fedria del desaguisado cometido por el falso eunuco: "El eunuco que nos has regalado... ha violado a la joven que Trasón había dado como presente a mi ama... La joven está llorando y, cuando se la interroga, no osa decir quién es el autor".
Thais aconseja a Cremes: "Procura que antes de recibirla de mí no la pierdas, porque el soldado viene a llevársela por la fuerza". (A Pitias) "Vete a coger en la casa el cofre con los objetos de reconocimiento..." (A Cremes) "Di solamente que ella es tu hermana y que la has perdido de pequeña, que hoy la has reconocido; muestra las señales de reconocimiento".
El rufián Trasón intenta llevarse a Panfila por la fuerza. Cremes se opone a ello con el siguiente argumento:
"Afirmo que Panfila es de condición libre..., ciudadana del Ática..., mi hermana..., voy a casa de Sofrona, la nodriza, para traerla y mostrar a Trasón las señales de reconocimiento".
Se descubre que el supuesto eunuco es Querea, el hermano de Fedria. Thais aconseja al violador que se case con Panfila, pues ésta tiene derecho a esa reparación por ser ciudadana ática: "Te has portado, Querea, de un modo indigno de ti. Porque, si yo soy digna de semejante afrenta, en todo caso no era digno de ti el cometerla. Y ahora... no sé qué partido tomar para esta joven; tú has trastornado todos mis planes. No puedo devolverla a su familia como convenía y como yo desearía, para ganarme con ello un sólido crédito".
Querea trata de justificarse ante Thais: "No he actuado para afrentarla, sino por amor".
Thais se muestra comprensiva: "Lo sé... y estoy dispuesta a perdonarte... No soy tan novicia, que ignore lo que puede el amor..."
Querea se siente feliz; pero dice: "Moriré, si no me caso con ella... Mi padre consentirá, con tal que sea ciudadana".
Thais le anima: "Si quieres esperar un poquito, el hermano mismo de la joven se presentará aquí al instante; ha ido a buscar a la nodriza que la crió de pequeña. Asistirás tú mismo al reconocimiento".
Panfila es reconocida como hermana de Cremes. Ciudadana libre, se casa con Querea. Fedria y Trasón se ponen de acuerdo para compartir los favores de Thais. El soldado pagará los gastos del banquete con que se celebra el final feliz de la comedia.
* * *
Es El Eunuco una de las obras más logradas de Terencio, que cobró por ella la suma más elevada que se pagó en Roma por una comedia. El año 161 a.C. volvió a representarse, como nueva, es decir, se pagó otra vez en vida de su autor.
Dice Donato que en el teatro romano se ejecutaban a menudo cántica tomados de esta obra. Varios autores latinos citan pasajes de esta comedia, algunos de cuyos versos se convirtieron en proverbios.
La obra fue producto de la contaminatio de dos comedias de Menandro. Del Eunuco tomó el argumento y del Colax los personajes del soldado y del parásito.
La caracterización de sus personajes es muy matizada: Fedria es débil y acomodaticio; Querea, joven aún imberbe y petulante; Pitias, esclavo servicial; Parmenión, criado sentencioso y complaciente; Trasón, el alcahuete, aparece sin la brutalidad peculiar de tales indeseables; Cremes, joven un tanto anodino;...
Todos ellos carecen de principios sólidos pero están dotados de cierta bondad natural y se desenvuelven en un ambiente amable, en el que sobresale, sobre el resto de los personajes, la figura generosa, dulce y delicada de Thais, que se gana las simpatías del público con su gracia sencilla y su campechanía, cualidades que la hacen aparecer como un espíritu protector de cuantos la rodean. Incluso el parásito Gnatón se aparta del tipo deplorable de los de su calaña.
El lenguaje de todos ellos es acorde con el carácter de cada uno.
El año 1654, Lafontaine ofrece cierta influencia de esta obra.