Κύκλωψ / El cíclope
Esta obra es la única conservada completa de un drama satírico.
El tema está tomado de la Odisea.
En el prólogo Sileno nos informa de la situación: "El viento... nos arrojó a esta roca del Etna, donde los hijos tuertos del dios marino, los Cíclopes, habitan en antros solitarios. Apresados por uno de ellos, vivimos como esclavos en su morada... Estoy viendo junto a la playa el casco de una nave griega y los remeros... que avanzan con un jefe de ejército hacia nuestra cueva... Necesitan víveres... ¡Pobres extranjeros!... No saben cómo es nuestro amo Polifemo..."
Odiseo pregunta a Sileno quiénes ocupan el país. Sileno contesta: "Los cíclopes, que habitan cuevas en lugar de casas... Son nómadas... Afirman que los extranjeros tienen las carnes más delicadas... Ninguno ha venido aquí que no haya sido sacrificado".
Odiseo consigue que el Coro le entregue provisiones a cambio de vino.
Aparece el Cíclope. Al verlo, Odiseo y sus compañeros se refugian en la cueva. Cuando el Cíclope ve a los sátiros saltando en torno del odre de vino, les pregunta si ya le han preparado el desayuno y quiénes son los hombres que hay junto a los establos.
Ante las explicaciones de Sileno, el Cíclope dice: "Ellos... me proporcionarán... una comida caliente... hace mucho tiempo que no pruebo carne humana".
Odiseo se presenta al Cíclope: "Ítaca fue nuestra cuna... Hemos venido a tu país desde Ilión, tras haber destruido esta ciudad... ¡No se te ocurra matar a unos hombres que han venido como amigos a tu cueva y hacer de ellos un abominable pasto para tus mandíbulas!"
El Cíclope se desata en bravatas: "A mí no me causa pavor el rayo de Zeus, extranjero, y no sé en qué es Zeus superior a mí... La tierra, por fuerza, quiera o se niegue a ello, cría la hierba que engorda mi ganado. Yo no se lo sacrifico a nadie más que a mí... Pues el beber y el comer a diario, he aquí en qué consiste Zeus para la gente sensata... En cuanto a los que implantaron las leyes,... ¡Que se ahorquen!... No renunciaré... ni a devorarte... Entrad, pues,... y regaladme con un magnífico banquete".
Odiseo narra al corifeo lo sucedido en la cueva: el Cíclope ha devorado a dos de sus compañeros y él le ha proporcionado vino en abundancia. Le propone que le ayude a cegar a Polifemo, clavándole en su único ojo un gran tizón encendido, cuando se halle profundamente dormido, aletargado por la comida y el vino.
El Coro no se atreve a acometer tan audaz empresa. Odiseo, con la sola ayuda de sus compañeros, consigue cegar al Cíclope. Éste intenta atrapar a sus cegadores colocándose, con los brazos extendidos, en la puerta de su cueva. Grita que Nadie, nombre con el que se había presentado Odiseo, le ha destruido.
El Corifeo se burla de él, al verlo intentar en vano capturar a Odiseo y a sus compañeros, que logran, con gran astucia, salir de la cueva.
Odiseo le dice ahora a Polifemo su verdadero nombre y añade: "Tú debías expiar tu banquete sacrilego. Yo habría incendiado Troya en vano, si no hubiera vengado en tu persona la muerte de mis compañeros".
El Cíclope reconoce que se ha cumplido su destino:
"¡Se ha cumplido el antiguo oráculo! Yo sería cegado por tu mano, decía, tras haber partido de Troya. ¡Mas ya te llegará tu turno! En castigo de tu fechoría, el oráculo predijo que serías zarandeado durante mucho tiempo por las olas".* * *
El tema de Odiseo, el hombre inteligente que vence con su astucia al Cíclope, ser monstruoso que le aventaja en fuerza, aparece tratado ampliamente en la Odisea (IX, 105-505). Eurípides introduce algunas innovaciones. En la Odisea el Cíclope sorprende a Odiseo y sus compañeros en el interior de su cueva, cuya entrada cierra con un gran peñasco. En el drama satírico de Eurípides, la entrada de la cueva permanece abierta, para que Odiseo pueda salir y entrar libremente y narrar lo que está sucediendo dentro. En la Odisea, los compañeros de Polifemo son simples pastores; en el drama, antropófagos.
El Coro, propenso a la broma, al doble sentido, a las frases soeces y dirigido por un Sileno borrachín y dado a los placeres de Venus, contribuye a dar a la obra su carácter festivo. Está formado por Sátiros, figuras híbridas, en las que su forma humana, de pelo encrespado, orejas puntiagudas y barba muy negra, termina en patas de macho cabrío o formas de caballo. Originariamente eran divinidades que propiciaban la fertilidad de la tierra. Vagaban por montes y valles danzando al son de la flauta. El culto a Dioniso hizo que fueran asimilados a los personajes que formaban el cortejo de este dios.
El Cíclope representa la vida en plena naturaleza (physis), no sometida a ley (nomos) o costumbre alguna. Por el contrario, Odiseo es la encarnación de la vida en sociedad, basada en el respeto a la ley, que emana de la razón, y ésta impulsa a los seres humanos a vivir en comunidad y a llegar a una serie de acuerdos y convencionalismos que lo permitan.